¿Cómo se cuidan los productos de látex natural?
La respuesta es sencilla: no es necesario hacerlo.
Este material requiere un mantenimiento mínimo y es sumamente higiénico: se ventila de forma natural, no absorbe la humedad, no acumula polvo, no retiene olores y siempre mantiene una temperatura neutra.
No encontrarás en él ácaros, moho ni el más mínimo rastro de humedad o encierro. Lo único que debes hacer es cambiar las fundas o protectores y lavar la ropa de cama con regularidad.
Asimismo, para prolongar la vida útil de los productos fabricados con látex natural, es importante seguir estas recomendaciones:
- No utilices productos de limpieza químicos.
- No los guardes cerca de calefactores y evita la exposición prolongada a la luz solar directa.
- Evita el contacto con objetos punzantes o cortantes para prevenir pinchazos o desgarros.
- No almacenes los productos en envases al vacío por más de 3 meses. Ten en cuenta que, tras retirar el producto del vacío, este puede tardar entre 2 y 7 días en recuperar su forma original.
En caso de manchas, limpia la zona afectada con un paño o esponja húmeda. Si es necesario, lávalo a mano con agua jabonosa a una temperatura no superior a 40 grados, utilizando un jabón de barra común. Enjuágalo muy bien hasta eliminar por completo el jabón. Una vez que el exceso de agua haya escurrido, deja secar el producto en una habitación cálida y bien ventilada, o frente a un ventilador. Nunca lo seques bajo la luz directa del sol ni cerca de un calefactor.